martes, 1 de enero de 2002

al fotógrafo

¿Cómo sabe la luz de la oscuridad
si es siempre la que alumbra-luz?
¿Porqué llorás, acaso tu corazón herido de ausencia
no ve tu resplandor en mi?
Somos;
eso es para mi oscuridad, tu presencia.
De mismo racimo somos uva,
de misma vela somos cera.
Ayer partiste y hoy somos más:
somos a tu paso recorrido.
No he quedado a oscuras,
somos sino partes,
sol y luna repetida.
Brilla mi sangre toda,
del recuerdo de tu luz herida.
Haz partido,
señal que somos dos los que brillamos,
se nota en nuestra herida,
vean:
da luz de sol y luna


(©2002, Lo mejor ahora son esas suaves playas entre las palabras)

No hay comentarios:

Publicar un comentario